Logística para transportar una casa prefabricada de China a España

La logística para una casa prefabricada adquirida en Alibaba (u otras plataformas chinas) hasta un terreno en España es un proceso complejo que abarca varias fases. A continuación, se detalla la logística involucrada, desde el envío internacional hasta la entrega en parcela, destacando diferencias según el tipo de casa, casos reales y costes orientativos en cada etapa.

AVISO IMPORTANTE: La información sobre logística y transporte de casas prefabricadas es orientativa y general. Los requisitos de permisos para transporte especial (genérico, específico o extraordinario), escolta, grúas, itinerarios y tiempos de gestión pueden variar según la comunidad autónoma, municipio y normativa de tráfico . Los trámites administrativos, las autorizaciones municipales y las condiciones del terreno y accesos suponen costes y calendarios que pueden cambiar según la ubicación y el proyecto. Por ello, antes de planificar cualquier transporte o instalación, es imprescindible:

  • Consultar con profesionales (transportistas autorizados, ingenieros, arquitectos, abogados, agentes de aduanas si procede).
  • Verificar y solicitar todos los permisos necesarios (incluyendo autorización de transporte, grúas y circulación), y confirmar con el Ayuntamiento correspondiente.
  • Incluir en el plan logístico los costes, tiempos, seguros y coordinación de las diferentes partes involucradas.

Transporte internacional desde China a España

El envío de una casa prefabricada desde China se realiza casi siempre por flete marítimo, dado el gran volumen y peso de estas estructuras. Los fabricantes suelen enviar la vivienda en contenedores estándar de 20 o 40 pies (según tamaño) o en formatos especiales (flat rack u open-top) si las dimensiones exceden las de un contenedor cerrado convencional. En algunos casos, la propia casa tipo contenedor marítimo puede hacer las veces de embalaje para el envío (es decir, viaja como un contenedor ISO más). Para casas modulares de gran tamaño que no caben ensambladas en un contenedor estándar, se desmontan en módulos o paneles que se embalan en origen y se cargan en contenedores o plataformas especiales para su transporte seguro. En todo caso, el envío por barco suele tardar entre 4 y 7 semanas en llegar a España, dependiendo del puerto de origen, escalas y otros factores.

Antes de embarcar, es fundamental acordar con el proveedor las condiciones de envío mediante Incoterms. Lo más habitual es optar por condiciones CIF (Cost, Insurance & Freight), donde el fabricante entrega la casa y paga el transporte marítimo y seguro hasta el puerto español designado. Bajo CIF, el comprador se encarga de los trámites aduaneros en España y de la logística interior. Alternativamente, en FOB (Free on Board) el comprador asume también el flete marítimo desde el puerto chino. La opción DDP (Delivered Duty Paid), en la que el proveedor gestiona todo hasta la entrega final, es muy poco frecuente en el caso de viviendas prefabricadas. Es recomendable contratar un transitario o agente de aduanas de confianza en España, incluso si se envía CIF, para asistir con documentación y prevenir imprevistos.

Durante el transporte marítimo, la casa viaja convenientemente protegida. Las piezas sueltas o kits suelen embalarse en cajas de madera, palés o estructuras metálicas, aseguradas dentro del contenedor para evitar daños. Las casas tipo cápsula o tiny houses de menor tamaño a veces se envían como carga completa en un solo contenedor, o incluso en parejas dentro de un contenedor de 40 pies si sus dimensiones lo permiten. Las casas expandibles o plegables se envían colapsadas para ocupar menos espacio (por ejemplo, un módulo de 40 pies que se expande a mayor superficie tras la entrega). Para unidades muy voluminosas que no quepan en un contenedor cerrado, se emplean contenedores especiales: un flat rack (plataforma plana) u open-top (contenedor abierto por arriba) permite cargar viviendas pre-montadas u oversize, aunque implican costes más altos y requieren manejo con grúa en puerto. En casos extremos, se puede recurrir al envío RO-RO (roll-on/roll-off) si la casa está montada sobre ruedas (similar al transporte de vehículos), pero esto suele reservarse a mobile homes o caravanas homologadas. En general, el transporte marítimo se planifica buscando minimizar manipulaciones: lo ideal es que la casa salga de fábrica lista para instalarse dentro del contenedor o estructura de envío, con embalajes resistentes para soportar la travesía oceánica.

Del puerto español al terreno: descarga y transporte interior

Una vez el cargamento llega a un puerto español (por ejemplo, Valencia, Barcelona, Bilbao o Algeciras, según convenga), se deben realizar los trámites de importación: despacho aduanero, pago de aranceles (en torno al 1,7% si la casa se clasifica bajo código 9406) e IVA (21% del valor incluyendo el transporte). Tras la liberación aduanera, la vivienda queda lista para ser retirada del puerto. En este punto conviene contar con un transitario o agente que gestione eficientemente la documentación (DUA, EORI) y evite demoras, ya que los puertos cobran por almacenaje si el contenedor permanece muchos días.

El transporte terrestre desde el puerto hasta el terreno final se organiza en función del tipo de carga y la distancia. Si la casa llegó en un contenedor estándar intacto, se puede transportar ese contenedor sobre un camión portacontenedores hasta destino. Alternativamente, si el contenido necesita ser extraído (por ejemplo, un kit de piezas sueltas), se descargará en puerto y se colocará la mercancía en camiones tráiler convencionales o góndolas. En muchos casos de casas modulares, se opta por un camión grúa, es decir, un vehículo equipado con grúa articulada que puede recoger el módulo en el puerto, transportarlo y luego descargarlo en la parcela. Esta solución simplifica las maniobras, especialmente para módulos de hasta 12–13 metros de largo (40 pies) que suelen pesar entre 3 y 10 toneladas dependiendo de materiales. Un camión grúa típico puede cargar el módulo directamente desde el suelo o desde el chasis del contenedor y depositarlo en el terreno, siempre que las condiciones de acceso lo permitan.

En casos de cargas muy pesadas o voluminosas, podría requerirse un transporte especial: camiones plataforma de grandes dimensiones, combinados con grúas móviles de gran capacidad en destino. Si la anchura de la casa (o módulo) excede los 2,5 metros reglamentarios, o su altura sobre el camión supera ~4,5 m, es obligatorio tramitar permisos especiales de transporte (autorización de transporte especial) y a menudo llevar vehículos piloto de escolta durante el trayecto. El itinerario debe planificarse con antelación, evitando puentes bajos, curvas cerradas u otras restricciones. En ámbito urbano, puede requerir coordinar con ayuntamientos cortes temporales de calles o señalización especial. Si la descarga final implica ocupar la vía pública con una grúa, también se necesita permiso municipal para esa maniobra. Las empresas especializadas se encargan de estos trámites y suelen programar el traslado en horarios de baja circulación (madrugada) para minimizar inconvenientes.

Una vez en el terreno, la maniobra de descarga e instalación es crítica. Para casas entregadas en módulos completos, basta con la grúa para posicionar la estructura sobre sus cimientos o apoyos. Por ejemplo, en la instalación de una casa contenedor, el camión grúa la eleva desde el camión y la coloca sobre la solera de hormigón o los pilotes previamente dispuestos. En obras reales se han usado grúas telescópicas de 80-100 toneladas para ubicar módulos en parcelas con accesos complicados, levantándolos por encima de obstáculos (como muros o árboles) cuando el camión no puede aproximarse lo suficiente. En terrenos amplios y llanos, la descarga suele ser más sencilla, pudiendo el propio camión grúa situar la vivienda. Tras depositarla, a veces se emplean mini-grúas tipo araña o gatos hidráulicos para ajustes finos de posición y nivelación. Para casas entregadas en kit desmontado, la fase posterior implica descargar todos los paquetes y luego acometer el montaje pieza a pieza; en estos casos, más que una gran grúa, se valora contar con carretillas elevadoras o equipos pequeños para mover materiales dentro del terreno.

Un desafío habitual es el acceso a parcelas rurales o aisladas. Caminos estrechos, pendientes pronunciadas o suelo blando pueden impedir el paso de camiones pesados. En casos reales, la solución ha consistido en transbordar los módulos a vehículos más pequeños o usar tractores y remolques para los últimos tramos. Por ejemplo, se documentan entregas en fincas rurales donde el camión dejó el módulo en la entrada más cercana y una grúa móvil avanzó campo a través hasta colocar la casa en su ubicación definitiva. Es muy importante preparar el terreno con accesos suficientes: despejar vegetación, nivelar caminos provisionales o incluso colocar planchas sobre suelos inestables para que la maquinaria pesada no se atasque. Obstáculos comunes incluyen cables aéreos (teléfono o electricidad) que pueden requerir desconexión temporal, o giros cerrados en los que se deba maniobrar cuidadosamente. En un caso documentado por una empresa logística, una casa modular tuvo que desmontarse parcialmente en origen porque la ruta final incluía un puente de ancho limitado; cada módulo se transportó por separado y se volvió a ensamblar en la parcela, evitando así dañar la estructura durante el trayecto. Este tipo de soluciones ilustran la importancia de planificar al detalle la logística, con visitas técnicas al recorrido y al terreno antes de mover la casa.

Diferencias logísticas según el tipo de casa prefabricada

No todas las casas prefabricadas presentan los mismos retos logísticos. Según el formato de la vivienda, cambian tanto la modalidad de transporte internacional como las necesidades de transporte e instalación en destino:

  • Casas tipo contenedor marítimo (contenedores habitables rígidos): Suelen tener dimensiones estándar (principalmente 20 pies ~6 m, o 40 pies ~12 m de largo, por 2,4 m de ancho y ~2,9 m de alto). Esto facilita mucho la logística, pues pueden enviarse apiladas en buques portacontenedores como cualquier otra carga. Al llegar, se cargan en camiones portacontenedores o camiones grúa. Dado que la estructura es robusta (acero corrugado) aguanta bien la manipulación. Diferencia: pueden instalarse con relativa rapidez – con una sola grúa se colocan en el terreno – pero suelen pesar bastante (un contenedor de 40’ vacío pesa ~3,5 toneladas, y acondicionado como casa puede duplicar ese peso). Se ha de verificar que el camión grúa o grúa móvil tenga capacidad para izarlo a la distancia necesaria. Logísticamente, es una opción “plug & play”: una vez depositado, prácticamente la casa está lista salvo conexiones y acabados. Como ventaja adicional, si en el futuro se desea mover, la casa contenedor puede recolocarse de nuevo con camión grúa, incluso para trasladarla a otro terreno. Las empresas destacan esta movilidad como un plus: “solo hace falta pedir un camión grúa con plataforma y reubicar la casa contenedor” según necesidades, sin desmontaje estructural.
  • Casas modulares de grandes dimensiones: Aquí nos referimos a viviendas formadas por pocos módulos de gran tamaño (por ejemplo, dos o tres secciones que unidos forman la casa). Logísticamente son las más exigentes, ya que cada módulo suele ser voluminoso (anchuras de 3 a 4,5 m, alturas de 3+ m). En fábrica a veces se construyen con las máximas dimensiones transportables por carretera. En el envío transoceánico, si exceden el tamaño contenedor, se opta por contenedores abiertos o flat racks, o bien por desmontar elementos salientes (tejados, porches) para ajustarse. Al llegar a puerto, estos módulos requieren transporte especial: góndolas de carga baja para mantener la altura total dentro de lo posible, permisos de tráfico especiales, vehículos de escolta e itinerarios cuidadosamente estudiados. Por ejemplo, una sección modular de 4 m de ancho requerirá autorización de transporte y típicamente uno o dos coches piloto abriendo paso. La entrega en parcela casi siempre implica grúas de alto tonelaje; si el terreno es accesible, una grúa de 80 t puede levantar el módulo desde el camión y posarlo en su base. En entornos más complicados (montaña, segundas filas de vivienda, etc.), quizá se necesite una grúa aún mayor para superar obstáculos. La coordinación milimétrica es clave: se debe asegurar que la cimentación esté lista y en su posición exacta, porque recolocar un módulo pesado es costoso. Muchas empresas modulares diseñan sus secciones pensando en la logística, optimizando tamaños para transporte y previniendo puntos débiles durante el izado. Si el módulo definitivamente no puede llegar entero, como último recurso se hace lo mencionado: transporte por partes – desmontar la vivienda en paneles o componentes más pequeños, que luego se ensamblarán in situ. Esto añade tiempo de montaje en obra pero puede ser la única forma de acceder a ciertos emplazamientos.
  • Casas prefabricadas en kit (desmontadas): Son aquellas que se envían completamente desarmadas, típicamente paneles estructurales, vigas, columnas, revestimientos, etc., junto con un manual de montaje. Logísticamente, su transporte marítimo es el más eficiente, ya que el kit se empaqueta en uno o varios contenedores optimizando el espacio (a modo de “mecano” compacto). Al llegar a destino, se pueden transportar esos paquetes en camiones estándar sin necesitar permisos especiales, pues cada pieza individual no suele ser de gran tamaño. La descarga se realiza con carretillas o grúas pequeñas, y el reto principal es el montaje posterior. Esta opción traslada la complejidad desde la logística hacia la obra: requiere cuadrillas de montadores especializados en destino. Muchas veces, importadores particulares contratan al propio fabricante para que envíe un equipo de supervisores para el montaje inicial, o se apoyan en empresas locales de construcción. Un caso real reportado es el de compradores que reciben la casa en kit y, al intentar montarla, se encuentran con faltantes o piezas dañadas debido al transporte; por ello se insiste en revisar que el proveedor haya embalado correctamente y enviado repuestos, ya que un kit incompleto supone retrasos. En cuanto a costes logísticos, las casas en kit ahorran en transporte especial interior, pero implican mayor coste en mano de obra de montaje. Son idóneas para terrenos de acceso muy difícil donde llevar un módulo voluminoso sería imposible, ya que siempre se puede acarrear las piezas sueltas de alguna manera (incluso a mano o con vehículos pequeños).
  • Casas móviles sobre ruedas (tiny houses, mobile homes): Este tipo de vivienda prefabricada incorpora un chasis con ruedas, pensado para poder remolcarse por carretera. Desde el punto de vista logístico internacional, que una casa tenga ruedas no significa que pueda simplemente rodar desde China hasta España. Normalmente, se fabrican en China pero no matriculadas, por lo que para traerlas se siguen tratando como mercancía. Si sus dimensiones son compactas (por ejemplo, tiny houses de 6 metros de largo x 2,4 de ancho x 3 de alto), a veces se introducen enteras dentro de un contenedor marítimo (quitar las ruedas o ejes puede ser necesario para que quepa en altura). Otras se cargan en buques RO-RO de carga rodada, similar a un coche, aunque es menos común para envíos particulares. Una vez en España, la ventaja es que no requieren grúa para su instalación: se pueden remolcar con un vehículo hasta la parcela si está permitido su tránsito. En la práctica, para largas distancias se cargan igualmente en camiones porta-vehículos o en plataformas, sobre todo si no cuentan con homologación europea para circular. Estas casas móviles suelen ser más ligeras, pero también pueden necesitar apoyo de una grúa en destino si, por ejemplo, hay que depositarla en un terreno elevado o sobre una base. Empresas de transporte de mobil homes señalan que, aunque mover una mobile home es más sencillo que un módulo fijo, no deja de requerir permisos de transporte especial si excede dimensiones estándar, así como vehículos adecuados y personal experto. En España, una mobil home de grandes dimensiones (ej. 10×4 m) necesita un camión especial y probablemente desmontar elementos como terrazas o techos para el viaje. En resumen, la logística de una casa sobre ruedas importada de China tendrá dos fases: primero, traerla en barco como carga; segundo, una vez en España, remolcarla o transportarla a la parcela como se haría con una caravana de gran tamaño.

Casos reales de transporte e instalación

Las experiencias documentadas por importadores y empresas revelan obstáculos comunes y soluciones prácticas. Uno de los problemas más habituales al llevar estas casas a entornos rurales son los accesos estrechos o de difícil orografía. Por ejemplo, clientes que importaron módulos desde China reportaron dificultades para llevar camiones grandes por caminos de tierra. La estrategia recomendada es realizar un estudio previo del terreno y de la ruta: medir anchos de camino, radio de curvas, pendientes, verificar si el firme soportará el peso. En una instalación real en Andalucía, la empresa encargada tuvo que utilizar un camión grúa pluma para “acercar” el módulo hasta donde pudo y luego una grúa móvil todo terreno que avanzó sobre la finca para colocar la vivienda, debido a que el camión no entraba en la zona final. Gracias a esa planificación (y a hacer la entrega con clima seco), se pudo ejecutar sin daños. El clima también es un factor: en zonas montañosas, la nieve o lluvia puede aplazar la entrega porque el riesgo de quedada de la grúa o de deslizamientos aumenta; una anécdota compartida por profesionales es que, durante invierno, prefieren almacenar la casa en un área segura hasta que mejoren las condiciones antes que arriesgar un transporte durante una tormenta.

Otro obstáculo común son los elementos urbanos o rurales en el camino. Un caso conocido fue el de una casa prefabricada que debía entrar a una parcela urbana al final de una calle estrecha: se gestionó con el ayuntamiento cortar temporariamente el tráfico y retirar mobiliario urbano (farolas, señales) para que la góndola con el módulo pudiera maniobrar. Aunque supuso coste adicional en permisos y en coordinaciones policiales, evitó tener que desmontar la casa. En entornos rurales, se han encontrado casos de árboles o muros que impedían el paso; la recomendación es preparar el terreno con anticipación, podando ramas sobresalientes y, si es necesario, desmontando vallados para ensanchar el acceso. Cada situación es distinta, pero la constante es anticipar problemas: contar con conductores experimentados en transportes especiales, que saben cómo inclinar la carga ligeramente o invadir carriles opuestos en una curva con la ayuda de escoltas, marca la diferencia.

En cuanto a la descarga e instalación in situ, muchos aprendieron que es vital tener la cimentación lista y bien nivelada antes de mover la casa. Si al llegar el módulo, la base no encaja o está desnivelada, no se podrá apoyar correctamente y la grúa tendrá que sostener la carga más tiempo del previsto (aumentando el coste, pues las grúas se cobran por horas de trabajo). Un cliente que importó una casa modular desde China relató que, por retrasos administrativos, no obtuvo a tiempo la licencia de obra para la cimentación y cuando llegó la casa tuvo que pagar almacenaje en puerto durante semanas, lo que encareció notablemente el proyecto. La gestión de tiempos es pues otro aprendizaje real: sincronizar la llegada del envío con tener todos los permisos y obras preparatorias listos en España.

También hay ejemplos exitosos: empresas españolas han logrado montar casas chinas en apenas 1 o 2 días una vez en parcela. Por ejemplo, se difundió el caso de unas viviendas modulares importadas para un camping, donde la ventaja fue que venían totalmente acabadas de fábrica; con dos grúas ligeras se descargaron 4 módulos en una mañana y ese mismo día los operarios unieron las acometidas de agua y luz. Los obstáculos en ese caso fueron mínimos gracias a que la parcela era amplia y accesible. Esta experiencia demuestra la viabilidad de la importación cuando se planifica bien: el cliente consiguió una instalación rápida y un costo total (vivienda + transporte) competitivo comparado con construir localmente, pero solo fue posible implicando desde el inicio a un equipo técnico profesional y a transportistas especializados.

Entre las incidencias comunes se mencionan: embalajes deficientes que resultan en paneles abollados o humedad en materiales (solución: inspeccionar la carga al llegar al puerto y notificar seguros si procede), diferencias entre las medidas prometidas y las reales (solución: siempre verificar planos y tolerancias, considerando algunos cm extra para el transporte), y la burocracia local (por ejemplo, necesitar licencia de obra mayor incluso para una casa móvil en algunas comunidades autónomas). Este último punto no es logístico, pero ha ocurrido que la casa llegó y estuvo meses en almacenamiento porque el ayuntamiento no autorizaba colocarla en ese terreno. En general, las experiencias reales enfatizan buscar asesoramiento profesional desde el primer momento: arquitectos que validen que la casa cumple códigos españoles, agentes de aduanas que guíen en la importación, y empresas de grúas con historial en viviendas prefabricadas. Como dice un informe especializado, “subestimar el coste del transporte y montaje” es un error frecuente de novatos. Aprender de estos casos ayuda a futuros compradores a presupuestar correctamente y evitar sorpresas.

Costes aproximados de cada fase del transporte

A continuación, se ofrecen cifras orientativas de los costes en cada etapa logística, diferenciando por tipo de casa cuando corresponde. Es importante señalar que los precios pueden variar significativamente según las condiciones del mercado (los fletes marítimos fluctuaron mucho en los últimos años), la distancia y dificultad específicas, y las tarifas de cada proveedor. No obstante, estos rangos sirven como guía para planificar el presupuesto:

  • Flete marítimo China-España: Mover un contenedor de 40 pies desde China hasta Europa suele costar del orden de 3.000 a 6.000 USD (unos 2.800€ – 5.600€) en 2024, dependiendo del puerto y la demanda. Un contenedor de 20 pies puede estar entre 1.500€ – 3.000€. Estas cifras cubren solo el transporte marítimo. Si la casa requiere uno o más contenedores (por ejemplo, un kit grande puede ocupar 2×40’), habrá que multiplicar. En caso de módulos sobredimensionados que viajen en flat rack, la naviera suele aplicar recargos por ocupación de espacio y manejo especial, pudiendo incrementar el flete en varios miles de euros adicionales. Seguro de transporte: altamente recomendable, suele costar un pequeño porcentaje (~1%) del valor de la mercancía, protegiendo contra daños o pérdida en la travesía. Algunos proveedores ofrecen cifrar la venta con transporte incluido (CIF); si no, el comprador contrata directamente con un transitario.
  • Gastos en el puerto de llegada (España): Al arribo, habrá que abonar los aranceles e IVA de importación. Por una casa prefabricada (código arancelario 9406), el arancel es bajo, típicamente ~1,7% del valor CIF declarado, mientras que el IVA es el 21%. Por ejemplo, si la casa costó 30.000€ y el transporte 5.000€, la base imponible CIF serían 35.000€; el arancel sería ~595€ y el IVA unos 7.350€ (sobre mercancía + arancel + flete). Además, el puerto cobra tasas de descarga y handling: estiba, utilización de la instalación, etc., que pueden sumar entre 300€ y 800€ por contenedor, según el puerto. Si la documentación no está en regla o se retrasa el despacho, el contenedor podría incurrir en almacenaje (demora), encareciendo cientos de euros por cada día extra. Por ello, se insiste en tener un agente agilizando el DUA en cuanto el buque atraque. Los honorarios del agente de aduanas pueden rondar 200€ – 400€, a lo que se añaden gastos administrativos varios (inspecciones si proceden, gestión del EORI, etc.). En resumen, para una casa media, es prudente destinar unos 1.000€ – 2.000€ para cubrir tasas portuarias, agente y imprevistos aduaneros, más los impuestos (que no son un coste neto del proyecto pero sí un desembolso importante al inicio).
  • Transporte interior hasta la parcela: Este apartado tiene una variabilidad enorme. Si el destino está cerca del puerto (ej. provincia costera) y la casa viaja en formato manejable, se puede contratar un camión tráiler estándar por algunos cientos de euros. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de casos requieren camiones grúa u operaciones especializadas. Según una guía del sector, el coste típico de transporte + descarga con camión grúa dentro de la misma provincia oscila entre 800€ y 3.000€. Esto suponiendo accesos fáciles y módulos de tamaño convencional. Para distancias largas (p.ej. Valencia – Madrid) o accesos complicados, una empresa de grúas estima entre 9.000€ y 20.000€ en total. Y en situaciones extremas – casas enormes, terrenos en montaña muy remotos, traslados que requieran ferry a islas, etc. – el presupuesto puede dispararse a 30.000€ o más. En esos montos se incluyen ya convoyes con escolta, grúas de gran tonelaje, equipos auxiliares y todos los permisos especiales. Cada tipo de casa influye también:
    • Casa contenedor única: Puede ser relativamente económica de mover. Un solo módulo de 12 m suele costar ~1.000€ a 2.000€ en grúa y transporte si son, por ejemplo, 100 km, y no excede gálibos normales. Si son varios contenedores (ej. dos módulos), el coste será casi el doble al requerir dos viajes o un transporte más complejo sincronizado.
    • Casa modular de gran tamaño: Aquí probablemente entramos en la franja alta de costes. Vehículos especiales, quizás desmontaje de algunas partes para transporte, uso de dos grúas (una en obra, otra de apoyo)… Un proyecto modular importado podría reservar fácilmente 10.000€ – 15.000€ para la logística interna, incluso más si la ubicación es complicada. Como referencia, solo una grúa de 100 toneladas trabajando una jornada puede costar 2.000€ – 3.000€. Añadir transporte escoltado 500 km (otra cantidad considerable), y alojamientos si las tripulaciones deben pernoctar. De ahí que construir con módulos gigantes solo compense si la obra lo justifica.
    • Casa en kit: Aquí se ahorra bastante en transporte interior. Quizá se necesite un camión tráiler o dos para llevar todos los palés y paquetes desde el puerto. Eso puede suponer 500€ – 1.500€ por camión según la distancia. En destino, más que grúas costosas, se usarán medios pequeños para descargar (muchas veces el propio tráiler lleva pluma). Se podrían encargar dos operarios con carretilla elevadora por 300€ – 500€ para ayudar en la descarga. Por tanto, el transporte de un kit desmontado quizá quede en 1.000€ – 3.000€ total a nivel nacional. Pero ojo: lo que se ahorra aquí se gasta luego en montaje in situ, contratando mano de obra durante semanas. Conviene calcular ese coste de montaje local al comparar opciones.
    • Tiny house o casa móvil: Si viene montada, su transporte interior es parecido al de una caravana grande. Empresas de mobil homes ofrecen traslados dentro de España por 1€ a 2€ por km recorrido aproximadamente, a lo que se suman 200€ – 300€ en permisos si son necesarios. Así, llevar una tiny house 500 km podría costar del orden de 1.000€. Si no se puede remolcar directamente, subirla a una plataforma puede sumar otros 500€. En cualquier caso, suelen ser las más económicas de mover una vez en territorio nacional, siempre que sus medidas no requieran operativos complejos.

En todos los casos, es prudente presupuestar un colchón extra. Los expertos aconsejan reservar un 20% adicional sobre la suma de costes calculados, para cubrir imprevistos: desvíos de ruta, demoras, alquiler de maquinaria adicional, etc. Por ejemplo, una grúa más potente de última hora si la inicialmente prevista no alcanza la distancia, o días extra de almacenaje por retrasos burocráticos. Más vale sobreestimar que quedarse corto y paralizar el proyecto por falta de fondos en mitad de la logística.

Recomendaciones finales: Antes de cerrar la compra de una casa prefabricada en China, hay que planificar su logística de forma realista y detallada. Solicitar al proveedor todas las medidas y pesos de la vivienda embalada para transporte, y con esa información consultar con transitarios y transportistas españoles si ven viable la operación o qué adaptar. Asegurarse de que el terreno esté preparado (caminos, espacio para maniobras, base lista) reducirá complicaciones y costes. Y confiar el traslado a empresas con experiencia específica en casas modulares es clave: no todas las compañías de transporte conocen los pormenores (permisos, enganches, fragilidad de ciertos paneles, etc.) de estas cargas especiales. Con la asesoría adecuada, importar y transportar una casa prefabricada desde China a España puede ser una alternativa exitosa y económica frente a la construcción tradicional, siempre y cuando se ejecute con una logística bien estudiada y profesional.

Fe de Erratas

“El transporte de módulos no requiere permisos especiales ni grandes preparativos, solo contratar un camión adecuado.”
🔎 Error: para módulos grandes (fuera de medidas estándar) hace falta autorización DGT, vehículos piloto, estudio de ruta, etc.

❌ “El transporte excepcional sólo requiere coordinar con el transportista.”
🔎 Error: los transportes que exceden dimensiones/peso necesitan Autorización Complementaria de Circulación de la DGT, no basta con “coordinar”.